miércoles, 22 de abril de 2009

Robando metaforicamente


La piedra humeda por la fina lluvia relucia a la luz de los viejos faroles que colgando iluminaban la estrecha calle.
Con los ojos apagados y la mente en siete sueños, recorrí la calle en busca de lo no sabido, de lo no visto, posiblemente imaginado, fantaseado en ocasiones varias.
Mi cuerpo se paró en seco, el cuello giró al unisono y la vista se alzó de forma mecanica, centrandose en un cartel coronando una vieja puerta de pomo dorado y picaporte leónico.
Me disponía a picar cuando el portón se entreabrió con el chirrido de una puerta
desengrasada, lenta por el peso, pero de madera conservada al estilo de el buen material antiguamente trabajado, elaborada por algún duende existente en estos parajes morfeínos.
Una vez en su interior recordé porqué habia estado buscando esa tienda, ese rincón mágico de nombre fantasía y de apellido realizables.
El dueño del local, un hombre bonachón, de sonrrojados mofletes alimentados, pelo canoso al más estilo nieve y vestido con túnica verde hasta los tobillos me acompañó a una pequeña sala reinada por una bonita chimenea de llamas azules.
El hombretón me condujo hasta el enorme sillón que en su centro dominaba la sala.
Me senté y me proporcionó unos guantes. El calor se había apoderado de mi cuerpo y comprendí que la prenda que instintivamente ya me ponía no iba a cumplir su proposito.
Volví a mirar al hombre y este me miró fijamente pronunciando unas palabras que recordaré todo mi vida : Es hora de robar, pero metaforicamente amigo .....

Robaré las acuerales de dalí para pintar mi vida al antojo de las palabras de neruda.
Robaré el verde del campo para proporcionar esperanza a los que no la tienen.
Robaré todas las estrellas del cielo para sorprenderte dibujando tu nombre.
Robaré todos los petalos de los rosales para convertirme en un gran detalle.
Robaré la pluma a Antonio Machado para intentar escribir la mayor poesía.
Robaré el romanticismo al cine para implantarlo en la realidad de la vida.
Robaré a la misma vida para devolverle las palabras con hechos.
Robaré el dicho para que no exista el trecho, consiguiendo el hecho.
Robaré al sol para que con su luz alumbre el camino.
Robaré a la luna para tener una pequeña porción de su faro.
Robaré al mar para tener su calma.
Robaré a un pajaro para tener su alas y volar sobre tu vida.
Robaré lo que tenga que robar, robando a la metafora, al sueño contado.

Desperté sin guantes en las manos, con metáforas robadas, sin robos metafóricos.

4 comentarios:

Zara dijo...

Nunca pensé en robar en este sentido, pero es muy lindo.
Besos,xaop.

Miguel dijo...

Buen relato y buen blog Audacter, como tu dices: Robaré al sol para que con su luz alumbre el camino, 5 estrellas, sigue asi.

Un saludo.

Soledad.. dijo...

Wuau.. me encanta como escribes.. le pones todo de ti, gracias por pasar por mi blog ^^.. y yo tmb te pondre en mi lista ahorita.. y es obvio que seguire pasando para deleitar mis ojos con tus escritos..
besotes!!

motero dijo...

La lástima es que podamos robar solo en la fantasia, mientras por la mañana seguimos amaneciendo sin guantes en las manos. Enhorabuena, nose de donde te sacas estas historias. Uno de mis relatos favoritos, da mucho que pensar...